Bienvenida

PRESENTACIÓN

Con el afán de mantenernos comunicados y lleguemos, no sólo más rápido, sino con mayor eficiencia a toda la comunidad manuelpardina y público en general presento el nuevo formato de nuestra página Institucional. Ella contiene el quehacer educativo de sus diversos actores: alumnos, maestros y padres de familia, en una diversa y creativa dinámica de relaciones y alianzas con exalumnos, autoridades, comunidad local y personas en general.

Este año, nuestra Institución cumple 70 años de fundación, pero lejos de haber envejecido, el tiempo, le ha dado la experiencia y la sabiduría. De modo que, a sus 70 años, nuestra Institución se mantiene joven, fuerte, atractiva y renovada. Por otro lado, consideramos que la calidad que ofrecemos es una conquista de todos los días y es una tarea compartida, colegio y padres de familia. Pues, ella, no sólo radica en una buena plana docente, en el uso de la tecnología, una buena infraestructura, o en sus diversos talleres complementarios, sino en un compromiso activo de la familia. No hay educación de calidad sin la participación y el compromiso de los padres de familia. La educación de calidad en cualquier lugar del mundo hunde sus raíces fundamentalmente en el hogar, porque la casa es la primera escuela y el colegio el segundo hogar.


Somos un colegio católico, por lo tanto, ayudaremos a que nuestros educandos crezcan en la fe y la vivencia de una experiencia profunda con Jesús y la vida sacramental.

A nuestros educandos les pido que confíen en su propia capacidad: “Piensa que puedes y lo lograrás”. Cultiven la “curiosidad”, el interés, pues, ellos son como un motor fascinante para aprender. Así mismo, crezcan en la “autonomía” y la “empatía. Ellas nos ayudan a valernos por nosotros mismos. La historia nos recuerda que los alumnos exitosos no siempre son los que han sido brillantes académicamente, sino aquellos que han desarrollado su inteligencia emocional y su empatía. Aprender a ponerse en el lugar del otro es de vital importancia para una convivencia sana en nuestra escuela.

A los docentes les recuerdo lo importante que son para la institución y ara el proceso educativo. En ese sentido, estamos llamados a ser educadores muy comprometidos con nuestra Misión, porque es a través de ustedes, que el mensaje del Evangelio debe llegar a nuestros alumnos y a sus familias. El educador es una persona que siembra esperanza y resalta lo bueno, lo esencial de su alumno y saca lo mejor de él. Porque ser educador de vocación es tener la capacidad para ponerle alas a un estudiante, de modo que éste sea exitoso en la vida aun cuan tenga muchas carencias y dificultades.

Hagamos creer a nuestros alumnos que realmente son grandiosos y excelentes. Que María Milagrosa y San Vicente de Paúl nos acompañen intercediendo por cada uno de nosotros. Manuel Pardo, tu colegio, tu hogar, tu familia”.

                                                                                               P. Ricardo Cruz H. CM.